jueves, 26 de enero de 2012

Lazarillo de Tormes

Alfonso de Valdés
(Cuenca, h.1490-Viena, 1534) Su madre de nombre María, descendía de familia judía conversa y su padre fue Fernando de Valdés. Entró muy joven en la cancillería imperial, y pronto se convirtió en secretario y latinista oficial de Carlos I de España. Adepto incondicional y entusiasta de su contemporáneo Erasmo, intentó conciliar el humanismo del pensador holandés y el proyecto de monarquía universal cristiana que vislumbraba en la política de Carlos I. Sostuvo que la realización de la monarquía de éste evitaría la escisión de la cristiandad y la conduciría a la paz universal, condición necesaria para la reforma espiritual de la humanidad, que debería ser conducida según la doctrina de Erasmo. Propugnó un modelo de Iglesia espiritual y más cercana a los fieles y satirizó la corrupción de la jerarquía eclesiástica romana y la falta de virtud del clero en general. Por sus dotes diplomáticas y su habilidad dialéctica fue comisionado para conferenciar con los protestantes: asistió a las dietas de Augsburgo y Ratisbona y se entrevistó con Melanchthon. Es autor de Diálogo de las cosas en Roma y Diálogo de Mercurio y Carón, escritos a imitación de los de Luciano de Samosata y el propio Erasmo. Después se le atribuyó la creación del Lazarillo de Tormes que se decía que era de autor anónimo.


Es una novela picaresca española anónima, cuyo título completo es “La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades. Fue publicada en el año 1554. Es la biografía de un pícaro que sirve a diversos amos aprovechándose invariablemente de ellos. Es una novela breve dividida en siete tratados.
Primer tratado
En este primer tratado se nos presenta a Lázaro, un muchacho de baja y vergonzosa extradición y cuyo nombre se debe al río Tormes, donde nació. Su padre había sido ladrón y él vivía en Salamanca con su madre. Esta se casó con un hombre negro y tuvo un hijo. Un día, siendo Lázaro mayor, su madre lo pone al servicio de un mendigo ciego, comenzando así su primera aventura, en la que, al igual que las demás, tiene que buscar la comida para poder saciar el hambre y sobrevivir.
Resultó que el ciego era muy avaro y tenía a Lázaro casi sin comer, por lo que recurre a toda suerte de trampas para comer y beber algo más de lo que éste le permitía. Como a Lázaro le encantaba el vino, hizo debajo de la jarra del ciego un agujero que tapó con cera, con la excusa del frío se metía entre sus piernas y cuando esta se derretía con el calor de la lumbre se bebía el pequeño chorro que caía. Pero cuando el ciego se dio cuenta lo castigó brutalmente.
Se narran otras dos anécdotas, una con un racimo de uvas y otra con una longaniza. La relación de ambos, terminó una noche en la que llovía mucho, Lázaro engañó al ciego diciéndole que para cruzar un río tenía que saltar con todas sus fuerzas, éste le obedeció y se dio de frente contra un pilar. Antes de que se recuperara Lázaro ya se había ido.
Segundo Tratado
Tras dejar al ciego Lázaro comienza a mendigar y dio con un clérigo que necesitaba un ayudante para dar la misa, así que se quedó con él. Pero éste era muy avaro y lo trataba muy mal, sólo comía bien cuando iban a algún entierro. Un día encontró la llave de la vitrina donde su amo guardaba el pan. Lázaro se lo comía y ponía la excusa de que los ratones entraban por los agujeros. Al poco tiempo el clérigo puso trampas, pero como el pan seguía desapareciendo empezó a sospechar de una culebra que anteriormente había estado rondando por allí.
Lázaro, temiendo que le descubriese, se metía la llave en la boca, pero una noche se le atravesó y empezó a silbar como una culebra. Su amo, asustado pegó un garrotazo donde estaba el silbido, fue a por una luz y descubrió que le había dado a Lázaro en la cabeza y que este tenía la llave. Así que cuando se recuperó se fue de la casa.
Tercer tratado
Lázaro llega a Toledo y topa con un escudero que le ofrece el cargo de ser su criado. Al ver su vestidura Lázaro accede sin objeción, pero, tras llegar a una casa oscura, lóbrega y triste, que es donde se aloja, se da cuenta de que en realidad se halla en la total miseria y que pretende disimular su situación.
Al igual que sus anteriores amos lo tiene muerto de hambre, por lo que se las tenía que arreglar para conseguir su comida. Además, el escudero, por prejuicios de clase, se consideraba incapacitado para el trabajo y la mendicidad, por lo que Lázaro tenía que pedir la limosna para los dos. Cuando estuvo harto de esta rutina, se fue.
Cuarto tratado
En este tratado sirve a un fraile de la Merced el cuál era aficionado a andar mucho y por esto Lázaro no duró mucho tiempo con él.
Quinto tratado
El quinto amo de Lázaro fue un buldero, que resulto ser un estafador pues estaba aliado con un alguacil para conseguir que la gente comprara bulas. Viendo que nadie las compraba decidieron inventarse una pelea una pelea ficticia en la cual el buldero hace creer a la gente que el alguacil no se muere gracias a Dios ya que el alguacil había comprado una bula. Después de ver de lo que su amo era capaz de hacer decidió alejarse de él.
Sexto tratado.
Estuvo con otro amo que pintaba panderos pero lo dejó porque sufría mucho.
Después se fue con un aguador con el que ganaba bastante dinero y con el que después de 4 años consiguió comprarse ropa decente. Cuando consiguió esto le dijo a su amo que no quería seguir con el trabajo y se fue.
Séptimo tratado.
En el séptimo y último tratado consigue el oficio de pregonero de Toledo, cargo con que espera tener descanso y ganar algo para la vejez. El arcipreste de San Salvador le propone que se case con una criada suya, lo que Lázaro hace gustoso, aunque las malas lenguas murmuran de las relaciones de su mujer con el arcipreste. Acaba la novela cuando todo se aclara y el protagonista se considera en la prosperidad.


Descripción de los personajes.

Lazarillo de Tormes- Lazarillo de Tormes es el protagonista de la novela. Representa la clase baja y vagabunda de la época. Es un antihéroe, astuto, dependiente para poder subsistir, y un pícaro. El iba de amo en amo para satisfacer su hambruna. Cada amo era una situación social diferente. Una vez pudo conseguir la felicidad y pudo tener una vida más estable. Tomé González- Padre de Lázaro de Tormes. El es acusado de robo, y es mandado a servir a un mozo, dónde, poco después muere.
Antona Pérez-
Madre de Lázaro. Esta entrega a Lázaro a un ciego para que el ciego lo guiara. Zaide- Padrastro de Lázaro. A Zaide lo capturaron por robo, y fue azotado. El Ciego- Primer amo de Lázaro. Es el personaje que más influye en la vida de Lázaro ya que éste le enseña a ser astuto, malicioso, tramposo, y hasta vengativo. El ciego le enseñaba las cosas a Lázaro a través de los golpes. Este le enseña también a como obtener comida y a como conseguir dinero. El ciego era tramposo y avaro. Era un mendigo como Lázaro. El fingía que sabía predecir el sexo de los bebés de las mujeres embarazadas, y lo hacía sólo para obtener dinero, y a veces servía como supuesto médico. Lázaro lo deja ya que éste no le traía la felicidad que él buscaba: Comida. El Clérigo- Segundo amo de Lázaro. Este representa el tema de la corrupción del clero, ya que este es avaro e inescrupuloso. El guardaba el pan de la misa en un arca para comérselo él sólo. Es inescrupuloso porque el ofrece a Lázaro comida que supuestamente había sido pulverizada por ratones. La avaricia del clérigo lo enciega de la realidad, razón por la cual él piensa que habían ratones en su casa comiéndole el pan. El Escudero- El escudero es el tercer amo de Lázaro. Representa las falsas apariencias de la época. Lázaro pensaba que él era un hombre rico y de muchos bienes, pero luego se da la sorpresa de que es todo lo contrario de lo que él pensaba. En este caso, los papeles entre el amo y Lázaro cambian: el escudero depende de Lázaro en vez de Lázaro depender del escudero. El escudero luego lo abandona, y Lázaro vuelve a la calle. El Fraile de la Merced- Este es el cuarto amo de Lázaro. Es el amo que le da a Lázaro su primer par de zapatos. El es un fraile corrupto ya que él es un fraile promiscuo. Las ansias de Lázaro en este momento no era por mujeres, sino por comida, lo que hace que Lázaro lo deje. Una vez más, Lázaro vuelve a mendigar por las calles. El Buldero- Este es el quinto amo de Lázaro. No tuvo muchas relaciones con él, razón por la cual Lázaro lo deja. El fue el amo más falso e inescrupuloso de toda la novela. Este representa la falsa religiosidad. El buldero vendía bulas solamente para lucrarse de las ganancias, y éste convencía a la gente para que las comprara. Era tan falso que llegó al punto de hacer un pacto con un alguacil para hacer un "drama" dónde el alguacil iba a fingir haberse muerto, y luego haber sido revivido milagrosamente por las bulas, y esto lo hacía el buldero para hacer creer la gente que las bulas hacían milagros. Lázaro lo deja porque éste no lo atendía mucho. El Pintor- El pintor es el sexto amo de Lázaro, pero estuvo muy poco tiempo con él. Este representa la clase renacentista culta y artística de la época. Al poco tiempo, Lázaro lo deja.

Valores:
Honor
Respeto
Bondad
Entre otros